La actriz Hannah Murray, recordada por sus papeles en Skins y Game of Thrones, impactó al revelar el traumático episodio que vivió tras involucrarse en una secta de bienestar espiritual.

En su nuevo libro The Make-Believe: A Memoir of Magic and Madness, contó que todo comenzó en 2017 mientras grababa la película Detroit, cuando empezó a asistir a sesiones de “sanación energética” que terminaron afectando gravemente su salud mental.

Según relató, llegó a sufrir un episodio psicótico donde creyó que era “la salvadora del planeta” y terminó siendo internada bajo la Ley de Salud Mental británica. La actriz también confesó que durante ese periodo realizó actos extremos convencida de que formaban parte de rituales espirituales.

Hoy, Murray asegura que decidió hablar públicamente sobre lo ocurrido para advertir sobre los peligros de ciertos grupos de bienestar y visibilizar las enfermedades mentales graves.
