Hay delincuentes que usan capuchas, guantes, pelucas. Este hombre tenía un problema diferente: su cara. Según el titular recuperado de Minuto Uno, las autoridades lograron detener a un ladrón cuyo parecido físico con el Terminator, el cyborg interpretado por Arnold Schwarzenegger en la saga de James Cameron, resultaba tan inquietante y reconocible que se convirtió en su peor enemigo.

El personaje de ficción, creado en 1984, es uno de los más icónicos del cine de ciencia ficción: mandíbula cuadrada, mirada fija, expresión que oscila entre la amenaza y la total indiferencia. Difícil pasar desapercibido en una rueda de reconocimiento cuando tu cara evoca a un exterminador de película. La historia, publicada en la sección internacional del sitio argentino, no revela el nombre del detenido ni el país donde ocurrió el arresto, pero el dato central lo dice todo: en algún lugar del mundo, alguien intentó delinquir con el rostro equivocado.

La realidad, una vez más, superó al guión.

