Una residente de Hong Kong identificada como la Sra. Zhang enfrenta una crisis de salud luego de someterse a un procedimiento de microagujas en un centro de estética.

La mujer buscaba una piel perfecta para sus fotos matrimoniales pero el uso de un dispositivo eléctrico le provocó pústulas con pus e inflamación extrema en el cuello y la cara. Los síntomas empeoraron hasta comprometer su visión y dificultar su respiración, lo que obligó a cancelar su viaje programado a Japón.

Tras gastar cerca de 1.285 dólares en atención médica de emergencia, el salón de belleza se niega a cubrir la totalidad de los daños ocasionados. Actualmente la víctima utiliza mascarillas para ocultar las secuelas físicas.
