Dick Van Dyke tiene 100 años y sigue subiendo videos que parecen imposibles.

El actor de “Mary Poppins” apareció este fin de semana en Instagram acostado boca abajo en una mesa de inversión, sosteniéndose de las manijas y cruzando los brazos detrás de la espalda con total tranquilidad. Vestía una simple camiseta blanca, pantalones deportivos grises y pantuflas, como si fuera cualquier tarde en su patio. El pie de foto decía solo “#keepmoving” y bastó para que miles de personas se preguntaran cómo alguien a esa edad se mueve así.

La clave, según contó él mismo en el podcast de Ted Danson, está en algo tan simple como constante: entrena tres veces por semana desde hace décadas, junto a su esposa Arlene Silver, combinando estiramientos, abdominales y yoga. Van Dyke admite que la vejez le trajo problemas de vista, oído y movilidad en los pies, pero asegura que se negó a rendirse ante “los fracasos, las pérdidas y la amargura” que suelen acompañar los años. Su rutina extraña es, en realidad, la explicación más simple de todas.
