Crystal Bassette tenía apenas 16 años cuando quedó embarazada y dejó Carolina del Norte rumbo a Hollywood.


Ahí empezó todo: primero bailó en clubes nocturnos, después un productor la reclutó para el cine para adultos.




Bajo el nombre ‘Nadia Hilton’ protagonizó unas 100 películas y llegó a ganar 30.000 dólares al mes, una cifra que sostenía una vida de lujos pero también de vacío.



En mayo de 2014 un accidente automovilístico casi le costó la vida, y una relación abusiva terminó de romper lo que quedaba de ella.



Ahí conoció a David Bassette, hoy su esposo, quien la acercó a la fe cristiana. Se formó como asistente legal, después como consejera y pastora, y hoy dirige junto a David una iglesia en Fulton, Nueva York.

De las cámaras de la industria adulta al púlpito: “Dios quitó el velo de mis ojos”, dijo ella misma sobre el día en que decidió empezar de nuevo.
