El diputado boliviano Néstor Rodríguez quiere que el Estado decida quién puede tener hijos y quién no.

Su proyecto propone esterilizar a mujeres en situación de calle con problemas de adicción, para —según él— evitar que nazcan niños en condiciones extremas. Primero dijo que sería obligatorio. Después, tras el rechazo, habló de métodos anticonceptivos voluntarios.
La Defensoría del Pueblo de Bolivia lo calificó como un atropello a los derechos humanos: las decisiones sobre el cuerpo, dicen, le pertenecen solo a cada persona. Otros creen que ante 18.000 personas en situación de calle, el Estado no puede quedarse de brazos cruzados.

¿Protección social o violación de derechos? ¿Tú de qué lado estás?
