Un par de cortinas y las curvas de Dolly Parton bastaron.
Un usuario las vio, pensó en Dolly Parton y no pudo evitarlo: publicó la foto con un pie de página que ya es leyenda en redes: “Dolly Parton recién me visitó, estoy temblando”. El chiste explotó, porque seamos honestos, ¿quién más tiene una silueta tan reconocible que hasta la decoración del hogar puede rendirle homenaje sin querer?

Lo curioso es que a Dolly esto le hubiera encantado. Durante décadas construyó ese pelo enorme, los brillos y las curvas como parte de un personaje tan calculado como sus canciones, y siempre fue la primera en reírse de sí misma antes que nadie más lo hiciera.

Que unas cortinas cualquiera disparen su nombre no es un chiste a su costa: es la prueba de que su imagen quedó tatuada en la cultura pop para siempre. Ella, entre risas, probablemente ya estaría compartiendo el post.

