Durante décadas, Dolly Parton y Carl Dean mantuvieron una de las relaciones más particulares de Hollywood. Estuvieron casados durante casi 60 años, pero mientras ella era una estrella mundial, él prácticamente desaparecía de los reflectores.
La propia Dolly llegó a describir su relación como un “matrimonio abierto”, una expresión que puede llevar a pensar que ambos tenían libertad para mantener relaciones con otras personas.

Pero no era eso lo que quería decir.
En una entrevista, Parton explicó que su matrimonio era “abierto” en el sentido de que ambos tenían una mentalidad independiente y respetaban profundamente el espacio del otro.
Y Dolly nunca ocultó que le gustaba coquetear.

“Los hombres son mi debilidad”, reconoció en una de sus entrevistas, antes de contar que había tenido crushes con hombres muy diferentes entre sí.
Incluso admitió que podía sentirse atraída por otros hombres, pero había una diferencia fundamental: Carl sabía que ella simplemente estaba coqueteando y que no tenía relaciones sexuales con ellos.
“Siempre vuelvo a casa”, fue la idea que Dolly transmitió al explicar cómo funcionaba esa confianza entre ambos.

Para la cantante, precisamente esa libertad era una de las razones por las que su matrimonio había funcionado durante tanto tiempo.
Dolly y Carl eran completamente opuestos. Ella disfrutaba de los escenarios, las cámaras y la atención pública; él prefería mantenerse lejos de todo eso. En una entrevista, Parton explicó que esa diferencia de personalidades era parte de lo que hacía que su relación funcionara.
“Somos completamente opuestos, pero eso es lo que lo hace divertido”, había dicho sobre su esposo.
La pareja se conoció en Nashville en 1964 y se casó dos años después. Carl permaneció prácticamente fuera de la vida pública mientras Dolly construía una carrera que terminó convirtiéndola en una de las artistas más famosas del mundo.

Y aunque Dolly utilizara la palabra “abierto”, su explicación dejaba claro que no estaba hablando de una relación sexualmente abierta, sino de una relación basada en la independencia y la confianza.
Carl murió en marzo de 2025, después de casi seis décadas de matrimonio.
Ahora, tras la muerte de Dolly Parton el 25 de agosto de 2026, aquella peculiar forma de entender su matrimonio vuelve a llamar la atención.
Porque detrás de la palabra “abierto” había algo mucho más sencillo:
Dolly podía mirar, coquetear y divertirse… pero, según ella misma decía, siempre terminaba volviendo a casa.
