Donald Trump protagonizó uno de sus comentarios más polémicos durante una entrevista televisiva en 2006, cuando habló sobre la apariencia física de su hija Ivanka frente a millones de espectadores.
Durante su participación en el programa The View, le preguntaron qué pensaría si Ivanka decidiera posar para la revista Playboy. Trump respondió que no creía que ella lo hiciera, pero aprovechó para elogiar su figura.

Entonces pronunció una frase que provocó sorpresa entre los presentes: “Si Ivanka no fuera mi hija, quizás estaría saliendo con ella”.
El comentario generó una reacción incómoda en el estudio y, con el paso de los años, se convirtió en una de sus declaraciones más recordadas.
Su portavoz aseguró posteriormente que se trataba de una broma, pero eso no impidió que sus palabras recibieran críticas por la manera en que se refirió a su propia hija.

En 2017, el sitio humorístico Funny or Die recuperó declaraciones anteriores del empresario en un montaje que volvió a poner el tema en circulación.
Aunque la frase tiene dos décadas de antigüedad, sigue causando controversia cada vez que reaparece en redes sociales.
