Fue en plena Casa Blanca, frente a cámaras, sin filtros.

Donald Trump retomó uno de los temas más ardientes de la agenda actual: la participación de mujeres trans en el deporte femenino. Y lo hizo con una frase que no dejó espacio para matices: “No importa cuántas cirugías tengas o cuántas sustancias químicas te inyectes, si naciste con ADN masculino en cada célula de tu cuerpo, nunca podrás convertirte en una mujer”.

La afirmación llega en medio de una discusión que atraviesa federaciones deportivas, gobiernos y familias enteras en distintos países. Para unos, es una defensa necesaria de la equidad en la competencia. Para otros, una simplificación peligrosa de una realidad mucho más compleja que la biología de un cromosoma. Lo cierto es que la frase ya empezó a circular, y con ella, el debate que Trump sabe que nunca se apaga solo.

