Faltaban minutos para el final y Suiza resistía. Un grupo de amigos miraba el partido pegados a la pantalla, con esa tensión que solo un cuarto de final puede generar.

Entonces llegó el gol de Julián Álvarez. Y con él, la explosión. Abrazos, gritos, saltos, la euforia típica de cualquier grupo argentino. Pero en medio de ese caos de alegría, dos de los amigos se fundieron en un festejo que nadie esperaba: terminaron a los besos, en la boca, frente a todos los demás.

Alguien lo grabó sin pensar que se volvería viral. El video se llenó de risas, memes y comentarios de todo tipo. Porque a veces el fútbol saca lo que uno ni sabía que tenía adentro.
