Se grabaron a sí mismos. Y ese fue su error.
En la madrugada del 1 de octubre, la estatua de la Virgen María de la rotonda de Stabiacciu, en Porto-Vecchio, al sur de Córcega, apareció arrancada de su base y dañada. Había sido instalada en 2020 y era un punto querido de la zona. En el video que los propios autores difundieron en redes se escuchan burlas y comentarios groseros, y se ven gestos obscenos dirigidos a la figura mientras la zarandean hasta derribarla.

La grabación circuló rápido, y la Gendarmería también. Dos jóvenes, de entre 21 y 24 años según el medio, fueron arrestados a unos 200 metros del lugar, al parecer bajo los efectos del alcohol y haciendo autostop. El fiscal ordenó mantenerlos bajo custodia.
El alcalde, Jean-Christophe Angelini, habló de hechos “indescriptibles” y de videos “repugnantes” hechos por los propios autores, y anunció que el ayuntamiento presentará una denuncia. La escultura será restaurada y reinstalada. Los vecinos, mientras tanto, ya se reunieron frente a la Fiscalía.
Quisieron presumir su hazaña ante las redes, y esas mismas imágenes terminaron siendo la prueba en su contra.
