

Eran las 3:14 de la madrugada del domingo 13 de septiembre en la estación Spring Street, en Manhattan.
Malaika Chitre y Navam Kaul, ambos de 24 años, recién graduados de la universidad y con sus carreras apenas empezando, estaban sentados sobre las vías del metro de Nueva York. La conductora del tren de la línea 4 declaró que los vio ahí, quietos, y que Chitre reía mientras tiraba de Kaul hacia ella. El tren no alcanzó a frenar.

La versión inicial de la Autoridad Metropolitana de Transporte sostuvo que uno cayó a las vías y el otro bajó para ayudarlo. Pero los videos que circularon después muestran algo distinto: los dos sentados, tranquilos, sin señales de accidente, segundos antes del impacto.
Cerca de 100 pasajeros fueron evacuados del vagón tras el choque. La policía de Nueva York investiga si hubo consumo de sustancias o algún cuadro de salud mental detrás de esa escena, pero hasta ahora no hay una causa oficial. Solo el registro de una cámara y la memoria de una conductora que nunca pudo detener el tren a tiempo. Ambos fueron declarados sin vida en el lugar.
