Ducky tiene 13 años y desde que era un cachorro de solo 8 semanas ha vivido junto a Abay, su dueño. Nadie imaginó que este shih-tzu de pelaje oscuro y sedoso tendría que enfrentar dos batallas contra el cáncer a lo largo de su vida.

Durante la quimioterapia, su pelo comenzó a caer, algo común en esta raza. Cada dos semanas, Abay y Ducky viajaban casi dos horas para recibir el tratamiento, y aunque se veía débil y ansioso, nunca dejó de jugar con sus juguetes favoritos.

Cuando el pelo volvió a crecer, ya no era el mismo: aparecieron mechones color chocolate donde antes había tonos claros. Hoy, libre de cáncer, sigue siendo el mismo espíritu festivo de siempre, conocido por sus más de 40 disfraces de Halloween y su famosa serie anual ’13 Days of Halloween’.

