Tenía apenas 17 años cuando el dolor en el abdomen dejó de ser normal.

Durante 5 años, un bulto había ido creciendo en silencio dentro de su cuerpo.
Le costaba comer, sentía saciedad casi de inmediato, y los médicos en India sospechaban un tumor común.
Pero la tomografía reveló algo que ningún escáner suele mostrar: una masa de hasta 30 centímetros con pelo, múltiples dientes, huesos y estructuras que parecían costillas y vértebras.

No era un tumor. Era su hermano gemelo, atrapado dentro de ella desde el nacimiento, en una condición llamada fetus in fetu.
Ocurre en 1 de cada 500.000 nacimientos, y hasta ese momento la ciencia solo había documentado 7 casos en adultos, todos hombres.


Ella fue la primera mujer casi adulta en la que se detectó. Los médicos la operaron y retiraron la masa con éxito, publicando el caso en la revista BMJ Case Reports.

Diecisiete años conviviendo con un secreto que ni ella misma sabía que llevaba dentro.
