Un niño de un año llevaba casi dos meses con tos, fiebre y resfríos, por lo que había sido atendido en varios hospitales e incluso tratado por neumonía.
Sin embargo, cuando llegó al hospital GMERS Gotri, en Vadodara, una radiografía reveló la verdadera causa: una pequeña bombilla LED de aproximadamente un centímetro.

La bombilla estaba alojada en su bronquio derecho, bloqueando completamente el paso de aire hacia ese pulmón, que estaba al borde del colapso.
Los médicos realizaron una broncoscopía de emergencia para extraer el objeto. La bombilla llevaba más de un mes dentro de las vías respiratorias y ya se había incrustado en los tejidos.
Retirarla sin dañar la tráquea suponía un gran desafío. Finalmente, lograron sacarla en menos de un minuto y el niño quedó bajo observación en la UCI. Con el paso de los días, recuperó la entrada de aire en el pulmón afectado y sus síntomas mejoraron considerablemente.
