El fútbol turco atraviesa un nuevo escándalo y el protagonista es el arquero brasileño Ederson, quien quedó en el centro de una feroz disputa con la hinchada y la dirigencia de su actual club.
El portero explotó tras recibir insultos dirigidos hacia su familia y dejó una frase que incendió todavía más el conflicto: aseguró que no abandonará la institución hasta cobrar la totalidad de su contrato.

“No puedo olvidar los insultos a mi esposa y a mis hijos. Tengo un salario de 22 millones hasta 2028. No rescindiré con Fenerbahce hasta cobrarlo todo”, le dijo a la prensa.
La tensión venía creciendo desde hace semanas por el flojo presente deportivo y las críticas de los aficionados, pero todo habría escalado cuando parte de la barra comenzó a atacar verbalmente a sus familiares.
Ahí fue cuando el brasileño tomó una postura firme frente a los dirigentes: se negó a negociar una salida anticipada y exigió que se respeten todas las condiciones económicas pactadas.
