El jurado no llegó a un acuerdo. El juicio en Massachusetts contra Lindsay Clancy, acusada de matar a sus tres hijos, terminó sin veredicto a comienzos de septiembre de 2026.

El día 29, su abogado, Kevin Reddington, pidió que se desestimara el caso: sostuvo que la fiscalía no había demostrado que ella matara a los niños. La fiscal Shanan Buckingham rechazó el planteamiento, lo calificó de “ridículo” y afirmó que la autoría sí estaba probada.

Tanto Reddington como los fiscales pidieron al juez que aplazara la elección de una fecha para el juicio hasta que regresaran a la corte el 2 de noviembre.

