Jayne Mansfield murió el 29 de junio de 1967, pero esa noche no viajaba sola. En el asiento trasero de su Buick Electra 225 dormían sus tres hijos, entre ellos la famosa Mariska Hargitay de apenas 3 años, ajenos a lo que pasaba adelante.

El auto se incrustó debajo del remolque de un camión detenido. Mansfield, su pareja y el conductor murieron al instante por el impacto. Los niños, sin embargo, despertaron con lesiones menores, protegidos por la posición en la que dormían.

De esa tragedia nacieron las “Barras Mansfield”, el sistema que hoy impide que los autos se deslicen bajo los camiones. Décadas después, sigue salvando familias enteras en carreteras de todo el mundo.

