El mundo del deporte de contacto ha puesto su mirada en Marney Maxx, un atleta de 24 años que destaca en las artes marciales mixtas a pesar de tener una amputación congénita.

Este peleador brasileño compite en la categoría de hasta 74,8 kilos y ha logrado desarrollar una técnica asombrosa basada en disciplinas como el Kung Fu y el jiu-jitsu. Desde su debut en el año 2016 ha tenido que enfrentar grandes sacrificios financieros trabajando en la venta de golosinas en las calles para poder pagar sus entrenamientos.

Su camino hacia el profesionalismo demuestra una fortaleza física y mental admirable, logrando transformar el rechazo social en una exitosa carrera dentro de las jaulas.
