
Robar es una estrategia. Al menos para el Hawai’i ‘Amakihi, un pequeño pájaro nativo de las montañas húmedas de Hawái que decidió que recolectar ramitas, musgo y fibras vegetales desde cero es demasiado trabajo cuando el vecino ya tiene todo listo. 🐦
Un equipo de la Universidad de California en Riverside cuantificó por primera vez este comportamiento de forma sistemática: estas aves saquean materiales directamente de nidos construidos por otros, principalmente cuando están ubicados a una altura similar en los árboles. El robo no es planificado —es puro oportunismo— pero sus consecuencias son muy reales: en varios casos, el nido víctima terminó fallando reproductivamente. Es decir, los huevos o las crías no sobrevivieron. 🪺
¿Lo más curioso? Que el estudio también encontró que construir el nido propio desde cero sigue siendo la mejor apuesta a largo plazo. El robo ahorra esfuerzo, pero deja al ladrón con materiales de segunda mano… y a veces con un nido que tampoco dura. 😅
