Kurt Schultz eligió, sin saberlo, el mejor día para visitar el Parque Nacional Kruger en Hazyview, Mpumalanga, Sudáfrica. El fotógrafo y guía turístico decidió tomar algunas fotos dentro de Kurt Safari, cuando se topó con una imagen que en sus 20 años de experiencia en la naturaleza jamás había visto: un babuino cruzando la carretera con un cachorro de león en sus brazos.

El resto de la tropa lo seguía inquieta para ver de qué se trataba. Lógico, teniendo en cuenta que los babuinos suelen matar a las crías de leopardos y leones apenas las encuentran para reducir los ataques de estos depredadores en un futuro. Pero el babuino no dejó que nadie se acercara al cachorro. Es más, trepó a un árbol de marula y comenzó a acariciarlo como si fuera su propio hijo.
Schultz esperó una hora, documentando cada movimiento, antes de irse a su reunión de las 9 de la mañana. El cachorro se veía débil y deshidratado, debido a que, a pesar de estar siendo protegido, necesitaba los cuidados de su madre biológica para mantenerse vivo. Hasta hoy nadie sabe qué fue de él.
El hecho impactó a muchos; sin embargo, a pesar del amor incondicional de esta imagen, otros creen que el babuino tal vez usó al cachorro para su conveniencia, ya que estos animales muchas veces usan a los bebés para reducir el ataque de otros machos, o en casos reproductivos, para llamar la atención de otras hembras.
