

Era antes del amanecer del 29 de noviembre de 2000 y David Spade, conocido por películas como ‘Tommy Boy’ y ‘Grown Ups’, dormía en su casa de Beverly Hills. Cuando abrió los ojos, alguien estaba parado sobre él.
Ese alguien era David Warren Malloy, su asistente personal desde hacía cinco años, un actor que buscaba su oportunidad y al que Spade consideraba prácticamente un amigo. Malloy le dio un puñetazo y luego lo atacó con una pistola eléctrica de al menos 100.000 voltios. Spade corrió hacia afuera, pero ni siquiera pudo cruzar las rejas de seguridad de su propia casa. Tuvo que volver adentro, encerrar a Malloy fuera de la vivienda y llamar al 911.

Lo más curioso llegó después: con heridas leves y sin aceptar atención médica, Spade se presentó ese mismo día al set de ‘Just Shoot Me’, donde interpretaba, irónicamente, al asistente de una celebridad. Meses más tarde, la defensa de Malloy alegó un estado psicótico por consumo de cocaína. Se declaró culpable de agresión con arma mortal y recibió cinco años de libertad condicional, 480 horas de servicio comunitario y una orden de alejamiento.
