North West tiene 13 años. A esa misma edad, Zendaya todavía jugaba a ser una niña común, sin cámaras esperando cada gesto. Hoy la hija de Kim Kardashian se viste y se comporta con una seguridad que parece prestada de alguien mucho mayor, y las redes no dejan de comentarlo.


Algo parecido pasa con Blue Ivy, la hija de Beyoncé y Jay-Z, que a sus 14 años ya tiene una imagen pública muy distinta a la que mostraba Taylor Swift en esa etapa de su vida.


Antes la fama llegaba después de crecer; ahora crecen dentro de ella, con paparazzi desde el nacimiento y una exposición digital que no da tregua. Tú, ¿crees que la niñez de estas pequeñas celebridades es igual a la de cualquier otro niño? ¿Realmente no los están dejando vivir sus infancias?
