Julián Álvarez faltó al entrenamiento del miércoles. El motivo oficial: una “indisposición”. El motivo real tiene mucho más que ver con la presión que carga desde hace días.

Porque unos días antes, en pleno Metropolitano, la propia hinchada del Atlético lo silbó durante el empate ante Villarreal. Y porque Joan Laporta no dejó de insistir en que el Barcelona quiere a Julián.

La respuesta del Atlético llegó sin vueltas: “0% de posibilidades” de venta, y una frase que ya circula en cada rincón del fútbol español: “Esta situación no va de dinero, va de dignidad”.
El club fue más allá y acusó a Laporta de victimizar al jugador cuando, según ellos, “la única víctima somos nosotros”. Ya presentaron denuncias ante la FIFA y la Federación Española por contactos irregulares del Barça con Julián.
El mercado cierra pronto, pero esta pelea recién empieza.
