Bryan Johnson tiene 48 años y gasta cerca de 2 millones de dólares cada año en un plan para retrasar su propio envejecimiento. Análisis de sangre, dietas milimétricas, transfusiones, un equipo médico de lujo llamado ‘Immortals Care’. Todo diseñado para que su cuerpo no falle.


Falló igual. Tras endoscopías y biopsias, los médicos confirmaron que padece gastritis autoinmune, una enfermedad sin cura donde el propio sistema inmune ataca el revestimiento del estómago. Él mismo lo describió así: su estómago se está comiendo a sí mismo.


La condición afecta hasta al 5% de la población mundial y casi nunca se detecta a tiempo. Puede derivar en anemia crónica y mayor riesgo de cáncer. Johnson ya había sido diagnosticado con hipotiroidismo a los 21 años. Ahora prometió compartir en público cómo intentará resolver lo que ni su fortuna pudo evitar.
