Merab Dvalishvili puede someter a cualquier rival en la jaula, pero hay una batalla que decidió abandonar.
El campeón georgiano de peso gallo de la UFC confesó en una entrevista que ya no busca pareja. “Realmente lo he intentado, pero es demasiado difícil”, dijo.

“No creo que las chicas quieran formar una familia en estos días”, agregó. Una confesión que contrasta con la imagen del luchador imbatible que todos conocen arriba del octágono.
Fuera de las cámaras y los cinturones, Merab es solo un hombre que quiere lo mismo que muchos: alguien con quien construir un hogar. Y a veces, ni todo el talento del mundo alcanza para ganar esa pelea.
