Solo se vieron seis veces en persona. Aun así, el Dalai Lama y el arzobispo Desmond Tutu se trataban como dos hermanos de toda la vida.

Según ThePrint, caminaban de la mano y se abrazaban donde fueran. En 2015, Tutu viajó a Dharamsala, India, para pasar cinco días junto al líder tibetano con motivo de su 80.º cumpleaños. De esa conversación nació “The Book of Joy”.

En un extracto publicado por Lion’s Roar, el Dalai Lama confiesa que se sorprendió mucho cuando supo que su amigo podría llegar. Sabía que la salud de Tutu no era buena, que ya era muy mayor y que el viaje no sería fácil. Cuando todo quedó cerrado, dice que se sintió feliz y emocionado.

Tutu, siempre con humor, contó que el Dalai Lama lo molestaba cada vez que podía: en el primer encuentro quizá estuvo algo reservado, pero en el segundo ya le quitaba el gorro de la cabeza. Y sobre su vínculo dijo: “Creo que fue una comunicación del corazón”.

Tutu falleció en 2021. Su amistad demuestra que no hace falta verse seguido para sentirse cerca.
