El desesperante momento en que un pulpo se aferró a la cara de un pescador filipino

Por Josefina Reyes
13 August, 2026

Jesser Cervantes solo quería pescar cerca de la isla de Puerto Princesa, en Palawan, Filipinas.

El 10 de julio, algo se aferró a su cara y no pensaba soltarlo. Un pulpo extendió sus ocho brazos alrededor de su cabeza, sus ventosas se pegaron a la piel como discos de goma, y una de ellas terminó sellándole la boca. Cervantes intentó despegarlas una por una, sin éxito. Tuvo que tomar un trozo de bambú y golpear repetidamente al animal hasta lograr aflojar su agarre.

“El pulpo que atrapé era muy difícil de manejar. Casi me desgarra la cara”, contó después de devolverlo al agua y recuperar el aliento. Según explicó, este tipo de forcejeos son más comunes de lo que parece: muchos pulpos reaccionan igual apenas son capturados, aferrándose con la misma fuerza que usan para sujetarse a las rocas.

Puede interesarte