Wanda Nara no lo sabe, pero su editor de fotos es el verdadero MVP de su imagen pública.
En la primera foto, tomada en una playa sin filtros ni paparazzi cómplices, la caminata natural de la mediática argentina se ve como la de cualquier persona real. Nada que ocultar.

Pero después llega la otra imagen: bikini negro, luz perfecta, pose estudiada y un cuerpo que parece tallado a mano. La diferencia entre ambas la hizo Instagram, y las redes ya lo notaron con lupa.

La ex pareja de Mauro Icardi y Maxi López, ha sabido mantenerse en la palestra y el esfuerzo que hay en sus fotografías es una muestra de aquello.
