Más de 1.000 jóvenes llegaron a un campo abierto en Muzaffarpur, Bihar, sin saber que terminarían casi desnudos frente a sus propios papeles del examen.


El Ejército de India los obligó a quitarse la ropa y quedarse en ropa interior antes de sentarse en el pasto, con las piernas cruzadas, a resolver la prueba escrita para convertirse en soldados. El coronel VS Godhra, a cargo de la oficina regional en Muzaffarpur, justificó la medida: era la única forma de revisar a tanta gente sin perder horas buscando chuletas escondidas entre la ropa.
Harishambhu Kumar, uno de los aspirantes de 21 años, recuerda el frío del suelo y la vergüenza de sentirse observado por los oficiales uniformados que vigilaban cada movimiento.


La escena no nació de la nada. Un año antes, la policía de Bihar había detenido a unos 1.000 aspirantes que pagaron a otras personas para rendir el examen en su lugar.


La Corte Superior de Patna terminó exigiéndole explicaciones al Ministerio de Defensa por el método elegido para frenar el fraude.
