Uno cumplía la condena. El otro vivía su vida afuera. Al mes siguiente, cambiaban de lugar, y nadie en la cárcel notaba la diferencia.

Así lo confesaron dos hermanos gemelos dominicanos en un video difundido por el periódico El Nacional, donde relatan cómo se turnaron durante aproximadamente seis meses para cumplir la pena impuesta a uno de ellos. El parecido físico entre ambos fue la clave: bastaba con que uno entrara al centro penitenciario mientras el otro esperaba su turno en libertad.

Las autoridades dominicanas mantienen en reserva la identidad de los gemelos mientras avanza una investigación sobre cómo fue posible que el intercambio pasara inadvertido durante tanto tiempo. En el video, ellos mismos evitan dar sus nombres y solo se llaman ‘hermano’ entre sí. Tú, ¿crees que un sistema puede fallar tanto sin que nadie se dé cuenta?
