La historia de Julián Quiñones volvió a emocionar durante el Mundial 2026, después de que César Augusto Valencia Trejos, conocido como Papá César, recordara cómo lo descubrió en Colombia. El delantero colombiano de nacimiento y naturalizado mexicano llegó en 2014 a Cali desde Magüí Payán, con una maleta y muchos sueños.

El entrenador, fundador de Fútbol Paz, contó que Quiñones llamó la atención desde su primer entrenamiento. En poco tiempo se transformó en una pieza clave de la escuela, ganó un campeonato nacional sub 17, marcó 48 goles en ese torneo y llegó a convertir 17 en un solo partido.

Su rendimiento atrajo a veedores de Tigres, de México, y desde ahí comenzó una carrera que incluyó pasos por Tigres, Atlas y América. Antes de vestir la camiseta mexicana, Quiñones ya era visto como un delantero con potencia, carácter y una historia ligada al esfuerzo familiar.
