Phil Keith fue jefe de la policía de Knoxville durante 16 años y asegura que hay un caso que no ha podido sacarse de la cabeza. “Lo recordaré hasta el día que muera”, dijo a Fox News Digital.

El 12 de enero de 1995, Christa Pike, de 18 años, lideró a tres compañeros del Knoxville Job Corps Center, una escuela vocacional para jóvenes con problemas, para atraer a Colleen Slemmer, de 19, con el pretexto de ir a una tienda de música y recoger marihuana escondida en un parque. Según Keith, la torturaron durante casi una hora: la golpearon, la cortaron con cuchillas, la amordazaron con una liga de pelo y terminaron aplastándole el cráneo con un trozo de asfalto. El exjefe de policía calificó la escena de “satánica” y dijo de Pike: “Representa el mal puro”.

La mujer, hoy de 50 años y la única en el corredor de la muerte de Tennessee, tenía la ejecución programada para el miércoles. Según sus abogados, sobrevivió a dos dosis de inyección letal y desde entonces está hospitalizada en estado crítico, con ventilador y sin conocimiento.

