A simple vista, la mano parece cubierta por pequeños corales, pedazos de madera seca o incluso flores petrificadas creciendo sobre la piel.

Las extrañas protuberancias tienen una textura dura, gruesa y ramificada que hace que la imagen se vea sacada de una película de terror o de una enfermedad desconocida.

Muchas personas incluso creen que se trata de hongos o de una deformación extrema, pero en realidad son VERRUGAS GIGANTES que fueron creciendo durante años sobre la mano del paciente.

