A más de 3.000 metros de altura, en las montañas del Parque Nacional Neora Valley, una cámara trampa capturó algo que nadie había fotografiado en casi 70 años: un ciervo almizclero del Himalaya con dos colmillos visibles asomando de su hocico.

El hallazgo ocurrió en Bengala Occidental, India, durante un programa nacional de monitoreo de fauna silvestre. Los investigadores sospechaban que la especie aún habitaba esa zona, pero no existía evidencia reciente que lo confirmara. La imagen cambió eso de un solo clic.

Esta especie está catalogada como en peligro de extinción debido a la caza furtiva —se persigue su glándula de almizcle— y a la pérdida constante de su hábitat natural. Para los conservacionistas, la fotografía no es solo curiosidad: es la prueba de que estos bosques de gran altitud en el norte de Bengala todavía valen la pena proteger, y de que la vigilancia constante puede seguir revelando sorpresas.

