Harry Kane, capitán de la selección de Inglaterra y delantero del Bayern Munich, lleva años usando su brazalete como algo más que un accesorio. Cuando el joven futbolista Jake Daniels salió del clóset como gay, Kane no se quedó callado: le escribió públicamente reconociendo el apoyo de su familia, su club y su capitán, y soltó la frase que lo define: “El fútbol debería ser acogedor para todos”.

No fue un gesto aislado. En la Eurocopa 2021, ante Alemania, ya había usado el brazalete arcoíris. Para el Mundial de Qatar 2022 planeaba llevar el OneLove, hasta que la FIFA se lo prohibió. Kane no lo escondió: dijo sentirse decepcionado por tener que usar el brazalete oficial en su lugar.


Casado con Katie Goodland y padre de tres hijos, Kane construyó, partido a partido, una reputación que va mucho más allá de los goles.
