Un empleado del New York Post encontró entre las cosas de su padre un ticket del Mundial 1994: Alemania vs. España, Soldier Field, Chicago. Precio impreso: $45. Estacionamiento incluido: $10 más. Total del día: 55 dólares para ver un partido del mundial.

En el Mundial 2026, que arrancó el 11 de junio, los boletos más baratos de fase de grupos en reventa parten desde $170. Los partidos de alto perfil superan los $1,000. Y el ticket premium de FIFA para la final del 19 de julio en el MetLife Stadium de Nueva Jersey llega a $32,970 — la primera vez en la historia que el organismo aplica precios dinámicos. El precio promedio subió un 1,000% ajustado por inflación, mientras los salarios reales en EE.UU. crecieron apenas un 32% en el mismo período.

¿Es el precio justo de un evento que ahora vale miles de millones, o la FIFA le cerró la puerta del estadio a los de siempre?

