Nick Reiner, de 32 años, quien enfrenta un juicio por el asesinato de sus padres, Rob y Michele Reiner, está exigiendo acceso a una herencia que ellos mismos dejaron a su nombre.

Reiner reclama 750.000 dólares de un fideicomiso de 1,5 millones creado por sus padres. El dinero, asegura, es necesario para cubrir los gastos de su defensa legal mientras enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado.

El administrador del fideicomiso se ha negado a liberar los fondos. Mientras tanto, sus abogados sostienen que cada día de retraso afecta su capacidad de preparar el caso. Para muchos, resulta difícil ignorar la paradoja. Un hombre acusado de matar a sus padres lucha en los tribunales para obtener el dinero que ellos le dejaron.

