El antiguo barrio de Lamine Yamal vive días de orgullo antes de la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. En Rocafonda, una zona trabajadora y multicultural de Mataró, cerca de Barcelona, los vecinos miran con emoción el camino del joven delantero.

Las imágenes muestran el ambiente en la cancha donde Yamal comenzó a formar su talento. Niños de familias migrantes jugaban cerca de un mural con su rostro, mientras familiares como su abuela Fatima Nasraoui y su primo Rayan seguían atentos la previa del partido más esperado.

El duelo también tiene un símbolo especial porque Yamal, de 19 años, enfrentará a Lionel Messi, de 39, una figura que marcó su infancia futbolera. En Rocafonda, el gesto 304 que hace al celebrar sigue recordando el código postal del barrio que nunca dejó atrás.

