El video de esta boda ha encendido un debate implacable en las redes sociales. Mientras la novia caminaba radiante hacia el altar, al revelarse el rostro de su futuro esposo, su expresión cambió por completo a una de profunda desilusión, frustración y rechazo absoluto.
El escándalo tiene a internet dividido en una guerra sin piedad: miles de usuarios la critican duramente, asegurando que si aceptó casarse por dinero o conveniencia, ahora debe aguantarse las consecuencias de sus propios actos sin hacerle ese desplante público al novio.
Por otro lado, un grupo la defiende, afirmando que nadie merece ocultar su infelicidad en lo que debería ser el día más importante de su vida y que su rostro es el reflejo de una triste realidad.
