Dan Rivera, 54 años, veterano del Ejército y cuidador de la muñeca Annabelle, cerró su gira “Devils on the Run Tour” en Gettysburg, Pensilvania. Horas después, el 13 de julio de 2025, lo encontraron sin vida en su habitación de hotel.

Durante semanas circuló la idea de que la muñeca, símbolo del terror desde las películas de The Conjuring, tenía algo que ver. Pero el forense del condado de Adams, Francis Dutrow, cerró esa teoría el 4 de septiembre: la muerte fue natural, producto de problemas cardíacos que Rivera ya tenía antes del viaje. Y hay un dato que termina de apagar la leyenda: Annabelle ni siquiera estaba en la habitación esa noche.

Rivera llevaba años investigando lo paranormal junto a la New England Society for Psychic Research, fundada por Ed y Lorraine Warren, y había participado en producciones como ’28 Days Haunted’ de Netflix. Tras su muerte, el comediante Matt Rife se convirtió en el nuevo dueño del museo donde permanece la muñeca, en Connecticut. A veces la explicación más simple es la verdadera, aunque la historia pida a gritos algo más oscuro.

