El juzgado le devolvió la custodia de su hijo. Diez días después lo mató

Por Krishna Medina
9 September, 2026

Julissa Thaler fue respaldada por la justicia y su hijo pagó el precio en solo diez días.

El 20 de mayo de 2022, la policía detuvo un auto en Mound, Minnesota, Estados Unidos, por circular sin un neumático y con los vidrios rotos. Al volante iba Julissa, de 29 años. Los agentes se percataron de que había rastros de sangre en el vehículo y en su ropa, a lo que ella respondió que tenía “un problema femenino”. Después dijo que la sangre era porque llevaba bolsas de carne de cerdo. Obviamente, todas eran excusas.

CCTV

En el maletero se encontraba el cuerpo de su hijo Eli Hart, de 6 años: le había disparado nueve veces con una escopeta mientras estaba sentado en su silla elevadora.

Eli no debería haber estado con ella. Julissa tenía antecedentes de adicciones y en octubre de 2020, trabajadores sociales del condado de Dakota lo habían sacado de esa casa tras encontrarlo desnudo en condiciones deplorables.

En enero de 2021, la madre volvió a perder la custodia de Eli después de ser hospitalizada por una crisis de salud mental. Según los registros judiciales, presentaba un cuadro de psicosis y decía escuchar voces que le pedían quitarse la vida.

Eli quedó entonces al cuidado de Nikita Kronberg y su esposo Stephen, primo de Julissa, por lo que el niño permaneció dentro de un entorno familiar. Durante los casi 11 meses que vivió con ellos, Nikita se encariñó profundamente con el pequeño y ayudó a fortalecer su relación con su padre biológico, Tory Hart, quien estaba luchando legalmente por obtener su custodia.

Pero, paralelamente, el proceso de protección infantil avanzaba hacia la reunificación de Eli con su madre. Nikita estaba aterrada ante esa posibilidad. Advirtió a la trabajadora social y al tutor judicial que temía que Julissa fuera capaz de matar a Eli antes que permitir que Tory obtuviera su custodia. No fue la única alarma: el propio padre de Julissa declaró ante el juez que temía por la seguridad de su nieto, mientras Tory también comunicaba a los trabajadores sociales su preocupación por el estado del pequeño.

Los antecedentes tampoco parecían jugar a favor de Julissa. Había dado positivo por metadona y OxyContin, incumplido terapias ordenadas, sido expulsada de un programa de educación parental y presentado reiteradas y falsas acusaciones contra el padre del pequeño. Aun así, el proceso continuó: Eli volvió con ella a modo de prueba en diciembre de 2021 y el 10 de mayo de 2022 Julissa recibió la custodia completa.

10 días después, el pequeño perdió la vida a causa de la misma mujer que se la dio.

The Minnesota Star Tribune

Thaler fue condenada por asesinato en primer grado y sentenciada a cadena perpetua sin libertad condicional. Aunque su abogado admitió que participó en la muerte del niño, las últimas palabras de ella fueron:

Soy inocente, pudranse. Son una basura.

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