En mayo de 2020, el árbitro esloveno Slavko Vinčić fue identificado durante un operativo policial en Bosnia, en un establecimiento donde las autoridades investigaban presuntos delitos relacionados con prostitución, narcotráfico y tenencia ilegal de armas.

Según su propia versión, respaldada después por medios internacionales, él solo había asistido a una reunión social. Lo retuvieron mientras avanzaban las diligencias, declaró ante las autoridades y quedó libre sin cargos. Nunca lo vincularon con la organización investigada, y la federación eslovena de fútbol salió a respaldarlo públicamente.

El expediente parecía cerrado hasta que su nombre volvió a sonar por otra razón. FIFA lo eligió para dirigir la final del Mundial entre Argentina y España. Ahí resurgieron las fotos de aquella redada, esta vez sin el contexto completo. Tú puedes decidir qué versión creer, pero los hechos acreditados dicen que Vinčić solo estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado.

