Alf-Inge Haaland no pudo quedarse quieto. Cuando el árbitro pitó el final y Noruega se impuso a Brasil, el papá del delantero tomó la copa entre sus manos y se soltó a bailar, sin importarle quién lo estuviera grabando. 🎉


El clip circuló rápido entre hinchas noruegos y brasileños por igual: no todos los días se ve a un padre celebrar así, con esa mezcla de orgullo puro y alegría sin filtro que solo se entiende cuando ves a tu hijo triunfar en la cancha.
Erling ni se enteró del show hasta después, pero cuando lo vio, según cuentan quienes estaban cerca, no pudo parar de reír. A veces el mejor festejo del partido no lo protagoniza quien metió el gol. ⚽
