Maria Avila trabajaba como empleada doméstica en la casa de Chris Brown en Tarzana, California. En diciembre de 2020 salió a sacar la basura y Hades, un Pastor del Cáucaso de 90 kilos propiedad del cantante, se lanzó sobre ella. Le desgarró el rostro y el brazo izquierdo. Necesitó injertos de piel de su propio abdomen y nunca más pudo volver a trabajar en eso.

En el juicio, Brown admitió algo que sorprendió a todos: huyó de la escena y manejó por horas por miedo a un “circo mediático”, sin llamar él mismo al 911. Dijo que había advertido a Maria y a su hermana que no salieran solas, pero ellas lo negaron.

El jurado en Van Nuys ordenó a Brown y a su empresa pagar 12.9 millones de dólares a Maria, más 885,000 a su hermana y 50,000 a su esposo. El fallo llegó cuatro días después de que Brown arrancara su gira con Usher. 🐾⚖️

