El perro flotaba solo a kilómetros de la costa cuando unos pescadores decidieron detener todo para subirlo al bote

Por Ian Price
25 August, 2026

Arturo Chacón lo vio primero: una cabeza pequeña asomando entre las olas, lejos de cualquier orilla.

Era martes 4 de agosto, frente a la isla Cedros, en México, y él junto a sus compañeros de pesca no dudaron en acercar el bote. El perro ya no tenía fuerzas para seguir nadando. Uno de los pescadores se estiró sobre la baranda, lo sujetó con firmeza y lo subió a bordo, donde el animal quedó tendido, agotado pero a salvo, entre las hieleras y las cañas de pescar.

Lo que nadie esperaba fue lo que pasó después en el muelle: alguien reconoció al perro y ayudó a localizar a su dueño, que llevaba tiempo buscándolo sin saber que estaba a la deriva en altamar.

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