Ukhnaagiin Khürelsükh no se sacó ni el saco, por mucho que fuera una figura política, en el deporte hay que darlo todo.
El presidente de Mongolia, de 58 años, visitó una unidad militar en Ulán Bator y decidió subirse al banco de pesas tal cual estaba: camisa, corbata y todo.

Cargó unos 90 kilos en la barra y los levantó 20 veces seguidas, sin titubear, frente a los soldados que lo miraban en silencio.

No es la primera vez que sorprende: antes de ser presidente ya se había hecho viral cabalgando por el desierto de Gobi y posando sin camisa con un rifle de caza.
Con militar en su pasado y una campaña nacional que él mismo impulsó para que Mongolia haga más deporte, parece que predica con el ejemplo, literalmente cargando el peso sobre sus hombros.
