Emmerson Mnangagwa cumple 84 años este 15 de septiembre. Y a partir de este año, ese día ya no es uno más en el calendario: el gobierno de Zimbabue lo convirtió en feriado nacional obligatorio para todo el país.

Le pusieron un nombre solemne, “Munhumutapa Day”, en honor al título que usaban los gobernantes del antiguo Imperio Mutapa entre los siglos XIV y XVII. Nadie en el gobierno explicó por qué eligieron justo esa fecha. Nadie tuvo que hacerlo: coincide, casualmente, con el cumpleaños del presidente. La medida quedó formalizada en el Instrumento Estatutario 148 de 2026, y no es la primera vez que Zimbabue vive algo así — Robert Mugabe también tuvo su cumpleaños como feriado, hasta que lo sacaron del poder.

Lo que más inquietó a la gente pasó horas después del anuncio, cuando Mnangagwa lanzó una frase que sonó a advertencia: dijo que en nueve años “todavía estará por aquí”, aunque su mandato debería terminar en apenas cuatro. Apenas dos meses antes había firmado una ley que le sumó dos años extra en el cargo y cambió las reglas para que ya no lo elija el pueblo, sino el Parlamento. En redes zimbabuenses, la palabra que más se repite es tribalismo.

