Hossam Hassan había lanzado una acusación fuerte: dijo que el marketing del Mundial favoreció a Argentina. José Mourinho no tardó en responder, y lo hizo sin filtro.

“Cuando pierdes un partido después de ir ganando 2-0, el primer análisis debería ser sobre tu propio equipo, no sobre conspiraciones”, disparó el entrenador portugués. Para él, hablar de torneos armados a medida es una forma de esquivar la autocrítica que todo técnico debería hacer tras una derrota dolorosa.

Mourinho fue más allá y puso el foco en la responsabilidad: si alguien cree que hubo trato injusto, que muestre pruebas. Si no las tiene, que acepte el resultado y siga adelante. Una frase que ya empezó a dividir opiniones entre quienes lo ven como una lección de humildad futbolística y quienes creen que fue innecesariamente duro. 🎙️⚽
